A continuación se presenta una selección de resultados de los estudios realizados en las escuelas municipales de la ciudad de Córdoba entre los años 2011 y 2015 a través de encuestas y mediciones antropométricas a niños y niñas del segundo ciclo, encuestas a madres, padres y tutores, entrevistas a docentes y directivos de las escuelas.

Esta investigación ha sido evaluada y aprobada con el título “Estudio longitudinal de los cambios en la calidad de vida relacionada con la salud de niños y niñas entre los 9 y los 12 años” por el Comité de Ética de la Investigación en Salud del Hospital Infantil Municipal, el Consejo Provincial de Ética de la Investigación en Salud, la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Córdoba (Resol. SECYT 313/2016; y 1565/2014), el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (Resolución FonCyT N° 141/13. PICT-2012-1173) y el  Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Córdoba (PID 2010; Res. Nº153/2011).

Para describir la salud percibida por niños y niñas se empleó un instrumento llamado KIDSCREEN que evalúa la Calidad de Vida Relacionada a la Salud (CVRS). Este instrumento fue creado a partir de un proyecto colaborativo internacional[1] y adaptado a la población infantil argentina.[2],[3] El KIDSCREEN consiste en un cuestionario de 52 preguntas, desarrolladas a partir de las propias opiniones de niños, niñas y adolescentes sobre aquellos aspectos de su vida que se corresponden con su calidad de vida relacionada a la salud. A partir de las respuestas a estos ítems, se describen “puntuaciones” para 10 aspectos principales de la calidad de vida que reciben el nombre de DIMENSIONES.

¿Cuáles son las dimensiones que los niños y las niñas consideran centrales en su calidad de vida?

  1. BIENESTAR FÍSICO: describe cómo se siente el niño o la niña físicamente e incluye 5 ítems sobre su actividad física y nivel de energía.
  2. BIENESTAR PSICOLÓGICO: describe a través de 6 ítems la presencia de sentimientos como alegría, disfrute y conformidad con la vida del niño o la niña.
  3. ESTADO DE ÁNIMO Y EMOCIONES: examina las experiencias negativas, los estados depresivos y las sensaciones de estrés del niño/a o adolescente (7 ítems).
  4. AUTOPERCEPCIÓN: explora cómo perciben su apariencia física e imagen corporal, y su satisfacción con ellas (5 ítems).
  5. AUTONOMÍA: describe la percepción del niño o la niña sobre sus oportunidades para realizar actividades en el tiempo libre (5 ítems).
  6. RELACIÓN CON LOS PADRES Y VIDA FAMILIAR: describe la percepción de los/as niños/as sobre el entorno familiar (6 ítems).
  7. APOYO SOCIAL Y RELACIÓN CON LOS PARES: examina el tipo de relación del niño o la niña con sus amigos y amigas (6 ítems).
  8. AMBIENTE ESCOLAR: indaga como se siente el niño o la niña en su escuela, incluyendo ítems como su relación con los/as docentes, su capacidad para concentrarse, su rendimiento en la última semana. Incluye 6 ítems.
  9. ACEPTACIÓN SOCIAL: interroga al niño o la niña si experimentó sensaciones de rechazo por parte de sus compañeros/as (3 ítems). Esta dimensión se relaciona con la intimidación entre pares, aunque sólo considera situaciones en las que el niño/a fue víctima de algún tipo de acoso escolar.
  10. RECURSOS ECONÓMICOS: describe la disponibilidad de dinero del niño o la niña para realizar actividades con sus amigos/as (3 ítems). 

¿Cómo “se mide” la percepción del niño o la niña en cada una de las dimensiones?

Se calcula una puntuación para cada una de las dimensiones  (metodología KIDSCREEN): cuanto más alta, mejor es la percepción del niño sobre ese aspecto o dimensión de la calidad de vida.

¿Cómo se interpretan estos resultados?

  • El valor 50 es el valor promedio de la población que se utiliza como referencia internacional.
  • Valores mayores de 55 representan puntuaciones altas.
  • Los valores entre 45 y 55 representan puntuaciones medias.
  • Valores menores de 45 representan puntuaciones bajas.

Calidad de vida relacionada con la salud en escolares

  • Puntuaciones promedio de las dimensiones de la CVRS en escolares por sexo en el año 2011 

Tabla 1: Valores promedio de las dimensiones de la CVRS en escolares por sexo. Encuesta de Salud infantil, año 2011.

Dimensiones de la calidad de vida relacionada con la salud

Masculino

Media (IC 95%)

Femenino

Media (IC 95%)

Bienestar físico 54,2 (53,5-55,0) 52,1 (51,4-52,8)
Bienestar psicológico 54,8 (54,1-52,8) 54,5 (53,9-55,1)
Estado de ánimo 47,3 (46,5-48,1) 47,1 (46,4-47,9)
Autopercepción 53,4 (52,6-54,2) 51,5 (50,8-52,2)
Autonomía 54,7 (54,0-55,4) 53,2 (52,5-53,9)
Relación con los padres y vida familiar 52,1 (51,4-,52,8) 52,1 (51,4-52,8)
Amigos y apoyo social 55,1 (54,3-55,9) 55,3 (54,5-56,0)
Entorno escolar 53,9 (53,0-54,7) 57,2 (56,5-58,0)
Aceptación social 44 (43,2-44,9) 44,2 (43,3-45,0)
Recursos económicos 47,9 (47,2-48,6) 47,3 (46,7-47,9)

La única dimensión con un valor menor al esperado fue “aceptación social”. La dimensión con mayor puntuación en los VARONES fue “amigos y apoyo social” y  en las MUJERES: “entorno escolar”. La dimensión con menor puntuación en AMBOS SEXOS fue “aceptación social” y las dimensiones donde más se diferencian varones y mujeres fueron  “bienestar físico y entorno escolar”. 

  • Cambios en la calidad de vida relacionada con la salud de los escolares entre los años 2014 y 2015 

Tabla 2: Valores promedio de las dimensiones de la CVRS en escolares en año 2014 y 2015 y diferencia entre ambos momentos, según sexo.

  Varones Mujeres
Dimensiones de la calidad de vida relacionada con la salud

2014

Media

2015

Media

Cambios

Media

2014

Media

2015

Media

Cambios

Media

Bienestar físico 53,8 54,0 0,2 52,4 52,5 0,1
Bienestar psicológico 53,8 53,4 -0,4 55,0 55,1 0,1
Estado de ánimo 43,7 45,2 1,5 43,8 45,6 1,8
Autopercepción 51,8 54,0 2,2 52,4 53,5 1,1
Autonomía 51,8 51,3 -0,5 52,1 53,0 0,9
Relación con los padres y vida familiar 50,9 52,3 1,4 52,2 51,5 -0,7
Amigos y apoyo social 53,6 54,1 0,5 54,0 55,1 1,1
Entorno escolar 54,9 54,6 -0,3 58,6 57,3 -1,3
Aceptación social 41,7 41,6 -0,1 40,7 44,0 3,3
Recursos económicos 44,2 45,6 1,4 44,8 46,7 1,9

En 2014, las dimensiones que poseen un valor menor al esperado son “Estado de ánimo, Aceptación social y Recursos económicos” . 

Estas dimensiones mejoran en el año 2015, continuando baja la dimensión de Aceptación social.

Entre octubre de 2014 y octubre de 2015, los niños mejoran su percepción de la salud en la dimensión de “Autopercepción” y las niñas en las de “Estado de ánimo, Aceptación social y Recursos económicos” con diferencias estadísticamente significativas (‹0,05).

  • Calidad de vida relacionada con la salud  y rendimiento académico 

Percepción del entorno escolar en cada escuela y su relación con el rendimiento académico

El gráfico 1 describe la percepción del entorno escolar categorizado en bajo, medio y alto por escuela, en 2011. Cada barra es una escuela diferente y contiene la información proveniente de los escolares participantes en cada una de ellas. En el eje horizontal se observa el porcentaje de participación de escolares respecto de la matrícula de cada escuela.

Gráfico 1: Percepción del niño o la niña en la dimensión entorno escolar en cada escuela. Encuesta de Salud infantil, año 2011.

g-1

La proporción de niños con puntuaciones altas de entorno escolar varía entre las escuelas.

En los gráficos 2 y 3 se puede observar la relación entre la dimensión de entorno escolar de la CVRS y el rendimiento académico teniendo en cuenta la calificación del tercer trimestre en Lengua escrita y Matemática aritmética.

g-2-y-g3

El rendimiento académico “no satisfactorio” en Lengua y Matemática fue más frecuente en aquellos niños y niñas que puntuaron bajo en su  percepción del ENTORNO ESCOLAR.

Rendimiento académico y calidad de vida relacionada con la salud

Se analizó la relación entre el rendimiento académico y las dimensiones psicosociales de la CVRS teniendo en cuenta la calificación obtenida por los niños y niñas en las asignaturas de lengua escrita y matemática aritmética en el tercer trimestre del ciclo lectivo 2015.

Gráfico 4. Puntuaciones promedio en las dimensiones psicosociales de la CVRS en función del rendimiento académico en lengua en niños/as de 5to grado de Escuelas Municipales, 2015.

g-4-2

Al comparar los/as niños/as con calificaciones de Muy bueno/Excelente en lengua con aquellos/as que obtuvieron No satisfactorio, se encontraron diferencias estadísticamente significativas en cinco de las ocho dimensiones psicosociales de la CVRS: Bienestar psicológico, Estado de ánimo, Autopercepción, Entorno escolar, y Aceptación social, siendo aquellos/as niños/as con calificación de Muy bueno/Excelente quienes puntuaron mejor en todas las dimensiones señaladas (Gráfico 4). En matemática, los/as niños/as con Muy bueno/Excelente se diferenciaron de los que obtuvieron No satisfactorio en Bienestar psicológico, Autopercepción y Entorno escolar, dimensiones en las que los/as niños/as con calificación de Muy bueno/Excelente puntuaron más alto que aquellos/as con No satisfactorio. 

Los/as niños/as con mayores puntuaciones en las dimensiones psicosociales de la CVRS, presentan mejor rendimiento académico en lengua y matemática.

 

Caracterización del contexto escolar de las escuelas municipales

  • Calidad nutricional de la oferta alimentaria en los kioscos escolares 

Se analizó la calidad nutricional de la oferta alimentaria en los kioscos escolares según el método Perfil Nutricional FSA [4], el cual evalúa el aporte de nutrientes a restringir (energía, grasas saturadas, azúcares totales y sodio) y a promover (proteínas, frutas, verduras, frutas secas y fibra) clasificando a los alimentos en saludables y no saludables. A continuación se presenta un gráfico que describe la calidad de la oferta alimentaria de 18 kioscos escolares, en donde cada barra representa un kiosco escolar diferente.

Gráfico 5: Calidad nutricional de la oferta alimentaria para la venta en escuelas municipales de la Ciudad de Córdoba. Encuesta de Salud Infantil, año 2011.

g-5

Entre un 5 y un 20% de los alimentos ofertados en los Kioscos escolares fueron saludables
  • Evaluación de la clase de Educación Física

Se realizaron observaciones sistemáticas de las clases de Educación Física utilizando el instrumento SOFIT (System for Observing Fitness Instruction Time), que selecciona al azar 4 estudiantes y los evalúa durante 12 intervalos de 10 segundos cada uno, con registros después de cada intervalo (10 segundos de registro). De este modo, cada estudiante fue observado durante 4 minutos en total. Se trabajó con dos clases por escuela, una en el turno mañana y otra en el turno tarde, seleccionando aleatoriamente el grado a observar.

Gráfico 6. Tipo de actividades desarrolladas durante la clase de Educación Física de las escuelas municipales de la ciudad de Córdoba, 2011.

graf2AS: actividades sedentarias (acostados, sentados o parados); AFMV: actividades físicas moderadas o vigorosas (caminar o estar muy activo)

En promedio, cerca de 23 minutos de la clase se destinaban a AS, lo que corresponde al 57% del tiempo total promedio. Por otro lado, 16 minutos en promedio se utilizaban para AFMV, es decir, el 43% del tiempo de clase promedio.

Sólo 6 escuelas alcanzaron la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de al menos el 50% de la clase de AFMV.

  • La escuela como formadora de hábitos alimentarios y de actividad física desde la perspectiva de docentes y directoras

La escuela, como continente (formadora) y contenido (condicionante) de las situaciones de enseñanza-aprendizaje, juega un papel trascendental en la construcción de hábitos alimentarios y de actividad física, y en el desarrollo de acciones de promoción de la salud durante la etapa escolar. El abordaje cualitativo permite lograr una comprensión más profunda y recuperar significados difíciles de abordar por medio de estudios de corte cuantitativo, dando voz a quienes transitan por estos espacios cotidianamente: docentes y directoras.Se desarrollaron un total de seis grupos de discusión -dos en cada una de las tres escuelas- con cuatro a nueve docentes de distintas áreas curriculares y grados cada uno, y tres entrevistas semiestructuradas a las directoras de cada institución.

Principales conclusiones:

a) Percepciones sobre el rol de la escuela como formadora de hábitos alimentarios y de actividad física: las docentes y directoras coincidieron en que la escuela cumple un rol tanto en la formación de hábitos alimentarios como en los de actividad física, sin embargo, todas sostienen que la familia es la principal responsable. Según las docentes y directoras, la escuela forma hábitos alimentarios a través de los contenidos que se brindan en las horas curriculares, del proyecto de meriendas saludables y de la asistencia de los niños al comedor, dada la importancia que éste adquiere en estos contextos de mayor vulnerabilidad social. En relación a los hábitos de actividad física, las entrevistadas consideraron que este rol se ejerce por medio de la clase de Educación Física y de Deporte, atravesados por factores como las características del espacio físico y la falta de recursos materiales.

b) Acciones sobre los hábitos alimentarios y de actividad física desarrolladas desde la escuela: se concluyó que las acciones que se llevan a cabo en materia de alimentación, nutrición y actividad física en las escuelas son acotadas y que su implementación depende, en mayor medida, de la iniciativa personal de los/as docentes.

c) Propuestas en relación a los hábitos alimentarios y actividad física a realizar desde la escuela: tanto los/as docentes como las directoras hicieron hincapié en la participación de las familias, y resaltaron la importancia de que las iniciativas que se implementen tengan continuidad y permanencia a lo largo del tiempo. No surgieron propuestas concretas sino que se priorizaron estos dos ejes como fundamentales a la hora de pensar en próximas estrategias.

Caracterización de los estilos de vida de niños y niñas escolares

  • El estado nutricional de los niños y niñas participantes 

El estado nutricional se evaluó utilizando los datos de peso y talla medidos por antropometría. Se calculó el índice de masa corporal (peso/talla2) y fue clasificado según puntos de corte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2006, adoptados por el ministerio de Salud de la Nación Argentina y la Sociedad Argentina de Pediatría en el año 2007. En la siguiente tabla se observa la frecuencia de cada categoría de estado nutricional en la población estudiada.

Tabla 3: Estado nutricional antropométrico de escolares, criterio OMS 2006.  Encuesta de Salud infantil, año 2011.

Estado nutricional antropométrico Frecuencia absoluta

Frecuencia relativa (%)

Desnutrición 12 0,8
Bajo peso 131 8,5
Normal 807 52,4
Sobrepeso 338 22
Obesidad 251 16,3

El sobrepeso y la obesidad fueron más frecuentes en los niños y niñas

Estos resultados son similares a lo observado en investigaciones nacionales que en promedio han encontrado un 36,7% de exceso de peso, siendo el 19% sobrepeso y el 17,7 obesidad [5].

  • Consumo de alimentos y estado nutricional de los niños y niñas 

El consumo frecuente de alimentos con alto contenido en sodio, grasas saturadas, ácidos grasos trans y carbohidratos simples o azúcar refinado aumenta el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad, considerándolas un factor de riesgo para la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles en la edad adulta.

g-6

Los niños sin exceso de peso tienden a consumir en mayor frecuencia que los niños con exceso, alimentos ricos en sodio, azúcares simples y grasas. Esto, sumando a la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad, pone de manifiesto la necesidad de combinar intervenciones preventivas en escolares tanto sanitarias, sociales como familiares sobre el estilo de vida que fomenten una alimentación saludable.

  • Percepción del bienestar físico según estado nutricional

La calidad de vida relacionada con la salud permite valorar el impacto de condiciones de salud sobre el bienestar de las personas. A continuación presentamos la comparación de las puntuaciones de la dimensión de bienestar físico según la presencia de sobrepeso u obesidad en los niños y niñas.

Tabla 4. Bienestar físico según estado nutricional. Encuesta de Salud Infantil, año 2011.

Dimensión: Bienestar Físico
Sin exceso de peso Sobrepeso Obesidad
Varones 55,3 54,0 50,6
Mujeres 52,4 52,7 49,2

Los niños y las niñas con obesidad presentaron puntuaciones considerablemente más bajas en la dimensión BIENESTAR FÍSICO en relación a  aquellos sin exceso de peso.

  • Niveles de actividad física en el tiempo libre

La actividad física en el tiempo libre se indagó a partir de la frecuencia semanal y la duración diaria, fuera del horario escolar. Se preguntó por separado sobre la actividad moderada (andar en bicicleta, caminar a la escuela, jugar en movimiento, ayudar en tareas de la casa) y la actividad vigorosa (fútbol, básquet, vóley, rugby, bailar, correr carreras).

Gráfico 7. Niveles de actividad física en el tiempo libre en niñas y niños de las escuelas municipales de Córdoba, 2011.

graf3

El 60% de los varones realiza un alto nivel de actividad física en su tiempo libre, mientras que el porcentaje se reduce al 40% en el caso de las mujeres.
  • Actividades sedentarias en el tiempo libre

Para evaluar las actividades sedentarias en el tiempo libre, se preguntó por las horas diarias destinadas a ver televisión (TV) y utilizar la computadora durante una semana promedio. Las opciones de respuesta fueron: ninguna, una a dos horas por día, dos a tres horas por día y más de tres horas por día.

Gráfico 8. Tiempo dedicado a actividades sedentarias según momento de la semana en mujeres y varones, 2011.

graf5

Los niños destinan más tiempo a actividades sedentarias como mirar televisión o estar en la computadora en comparación con las niñas.

La salud percibida en niños y niñas que tienen enfermedades crónicas

Las madres, los padres y otros adultos a cargo del cuidado de los niños y las niñas participantes respondieron cuestionarios sobre problemas de salud-enfermedad y sobre la atención primaria de la salud. Según las personas adultas, dos de cada diez niñas y niños tienen uno o más trastornos crónicos de salud. Entre ellos, los más frecuentes son las enfermedades respiratorias como alergia, asma y bronquitis; en segundo lugar, se declaran trastornos de conducta, emocionales o psicológicos. Los niños y niñas con enfermedades crónicas perciben su salud algo peor que los niños que, según sus madres y padres, no tienen ningún trastorno. Las dimensiones de la salud más afectadas son el bienestar físico, el bienestar psicológico, la autopercepción, la autonomía y la vida familiar.

Gráfico 9 . Puntuaciones promedio en las dimensiones de la CVRS según la declaración de enfermedades crónicas (EC) por madres, padres o tutores. Encuesta de salud 2012.

g-7

 

Calidad de la atención primaria de la salud

La encuesta a madres, padres y tutores incluyó preguntas sobre la calidad de la atención primaria en el lugar donde habitualmente se atiende el niño o niña. Las preguntas permitieron poner un puntaje en escala de 0 (peor) a 10 (mejor) de calidad. Entre otros aspectos, se valoró el acceso a la atención ante cada necesidad de atención y el cuidado longitudinal, es decir, la relación interpersonal con el equipo de salud a lo largo del tiempo. Al comparar entre niños con enfermedades crónicas (EC) y sin EC, se observó que el acceso a la atención es algo mejor cuando los niños y niñas tienen cobertura por una obra social o empresa privada, pero aún así el puntaje es muy bajo (siempre menor de 6 puntos). El cuidado de la salud a lo largo del tiempo no muestra diferencia, como se podría esperar, entre grupos con o sin EC.

Gráfico 10.

g-8

Conclusiones

Algunos de los hallazgos importantes del estudio realizado son las diferencias en el bienestar físico según estado nutricional y las diferencias en el rendimiento académico relacionadas con el bienestar respecto del entorno escolar.         La baja participación en la mayoría de las escuelas debido a la falta de respuesta de los padres al consentimiento informado y firmado, limita la generalización de los resultados a toda la matrícula escolar de los grados estudiados. Entre los desafíos futuros se encuentran lograr una mejor participación en el estudio para aumentar la utilidad de los resultados; y observar la evolución en el tiempo de la CVRS y la relación de tales cambios con la salud, la trayectoria escolar o características socioeconómicas de la familia.

La utilidad de la aplicación de la encuesta de salud infantil para las escuelas es que el cuestionario KIDSCREEN permite conocer las percepciones y sentimientos de los/as niños/as acerca de su bienestar en dimensiones de la salud física, psicológica y social. Estos indicadores de calidad de vida relacionada con la salud no solo reflejan el impacto que pueden tener los problemas de salud sino también sucesos familiares y experiencias que los niños y las niñas tienen en el ambiente escolar. Estas características convierten a la encuesta de salud infantil en un instrumento útil para conocer cómo están, cómo se sienten, cómo evolucionan o cómo los escolares cambian frente a ciertas intervenciones. En este sentido, se constituye en un aporte para hacer efectivo el derecho de los niños y las niñas a expresar su opinión en aquellos asuntos que sean de su interés, conforme lo establecen los artículos 4, 5 y 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Los resultados preliminares aquí presentados muestran cambios en la salud percibida de los niños y las niñas, de un año a otro, y también diferencias asociadas al sexo o al rendimiento académico. En próximos análisis de los datos, estudiaremos la asociación de estos cambios a factores biológicos como el desarrollo puberal y a factores psicosociales como el desempeño en la escuela o características socioeconómicas de la familia.

Se confirma la relación entre capacidades cognitivas y variables socioeconómicas, apoyando la idea de que la reducción de las desigualdades en las condiciones sociales de vida y la instrucción materna podrían tener impacto en las posibilidades del desarrollo de sus capacidades y desempeño escolar.

La escuela puede influir en la salud y el desarrollo de niños y niñas, ya que transitan una parte importante de su vida en el entorno escolar. La escuela es considerada un contexto de aprendizaje de conocimientos y actitudes relacionados con la salud, como la alimentación, la actividad física, la salud mental y otros temas que suelen ser objeto de estrategias para la promoción de la salud [6]. El análisis del rol de la escuela como formadora de hábitos saludables como la alimentación y la actividad física es un aporte al diseño de actividades de promoción de la salud con base en el ámbito escolar, en el que autoridades y docentes reconocen sus roles y señalan la necesidad de integrar a la familia.

Referencias:

[1] Ravens-Sieberer  et al. The KIDSCREEN-27 quality of life measure for children and adolescents: psychometric results from a cross-cultural survey in 13 European countries. Qual Life Res. 2007;16(8):1347-56.

[2] Berra S et al. Adaptación transcultural del cuestionario KIDSCREEN para medir la calidad de vida relacionada con la salud en población argentina de 8 a 18 años. Arch Argent Pediatr 2009; 107(4):307-314.

[3] Berra S et al. Propiedades psicométricas de la versión argentina del KIDSCREEN-52 para población infantil y adolescente. Arch Argent Pediatr 2013;111(1):29-36

[4] Department of Health. Nutrient Profiling Technical Guidance. 2011.

[5] CESNI. Hacia el mapa de la obesidad en Argentina. 1º Jornadas de Obesidad Infantil. Buenos Aires. 2012.

[6] Ippolito-Shepherd J, Cerqueira MT. FAO. Las escuelas promotoras de la salud en las Américas: una iniciativa regional. isponible en: ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/006/j0243m/j0243m03.pdf